Criticas: XXX Aniversario




26 de Septiembre del 2006




Sr. D. Enrique Quintanar
Presidente
Golf LA MORALEJA




Querido Enrique:



Como socio del Club de Golf LA MORALEJA desde antes de que existieran el chalet y el campo de golf, debo expresar mi asombro, mi indignación y mi decepción por la desorganización que ha presidido la última fiesta del Club.



Me refiero concretamente a la celebración de la cena “de rigurosa etiqueta” para celebrar el XXX Aniversario de nuestro querido Club. Es inaudito que en un club que cuenta con una situación económica tan saneada y que seguramente ha gastado una generosa suma de dinero en esta celebración, se haya producido un fallo de tal magnitud. Los organizadores han dado un ejemplo de falta de profesionalidad, dedicación e imaginación, difícilmente superable.



La cena, que habrá costado bastante dinero, por ser el autor Ferrán Adriá, resultó en un auténtico desastre ya que únicamente pudo ser “disfrutada” por un número limitado de socios. La falta de organización del tráfico de entrada al Club hizo que muchos nos perdiéramos la primera parte (“Primer Acto”) de la anunciada cena. Cuando finalmente pudimos llegar, aparte de comer todo prácticamente frío, la esperada calidad de Ferrán Adriá se había evaporado. Debo añadir que los comentarios en las mesas colindantes, incluida la mía, estaban entre la carcajada y la mayor de las indignaciones, considerando el precio que hubieron de pagar los socios de 90€ por persona que equivale a una cena en un buen restaurante de Madrid.



La elección de una carpa de dos pisos dividiendo a los socios en al menos dos categorías, fue también en gran parte motivo del fracaso de la cena. Exigirnos vestir de “rigurosa etiqueta” para ir a una carpa de características camperas donde los socios no podían verse ni comunicarse debidamente, no requiere mayor comentario. ¿Por qué no se utilizó el Chalet del Campo I? Es espacioso, cómodo y elegante y todos esperábamos esta opción. Para eso está y también su aparcamiento.



La calidad musical de la orquesta (¿20 profesores?), anunciada en una circular del Club así como su repertorio, y también el sonido, no merecen extenderse en el comentario, por lo obvio. Sería bueno pulsar la opinión de los socios. La pista de baile era una serie de tablones malamente enmoquetados y que representaron una enorme incomodidad para las personas que se decidieron a bailar en ella.



Como nuevamente se estila decir, “zapatero a tus zapatos”. Si el Club no tiene las personas adecuadas para organizar un acontecimiento tan singular, importante y costoso como este, que acuda a los servicios de profesionales cualificados que hubieran podido hacer un trabajo a tenor con lo que se esperaba de la Presidencia, los Comités y la Dirección del Club de Golf LA MORALEJA.



Por último, no me voy a alargar en lo que en teoría tenía que haber sido el “leiv motiv” de la celebración, como hubiera sido glosar los 30 años de vida de nuestro querido Club. Me limitaré a decir que lo que se nos “televisó” me pareció fruto de una actitud de terminar cuanto antes el compromiso y tratar de salir airoso en el menor tiempo posible. Faltó un discurso del Presidente cálido, interesante y entusiasta con respecto al Club, el testimonio de personas que han contribuido a su potente economía y mayor énfasis en los próximos años que vamos a vivir. La atonía, la falta de interés, las prisas y las omisiones contribuyeron a deslucir el acto. Recuerdo con nostalgia la celebración de acontecimientos importantes en épocas anteriores.



No voy a seguir porque carezco de información de lo que ocurrió posteriormente ya que salí con mis amigos disparado de la carpa en cuanto pude, dado el agobio, el aburrimiento y la incomodidad que sentía en esos momentos.



Por el bien del Club como entidad y de los socios en general, espero que lo anterior no sea un reflejo de la gestión actual del Club y que no signifique una renuncia al trabajo bien hecho, al buen gusto y al entusiasmo en beneficio del socio-propietario.



Atentamente,

Ernesto Camino