El “Zapatero“
Algo debe tener el agua cuando la bendicen. Esto podíamos aplicarlo también a los sillones presidenciales de cualquier entidad, sobre todo con aquellos en los que los cargos no son remunerativos, como es el caso que nos ocupa.
Durante muchos años, todo llos anteriores a la venta de los terrenos del Campo II, por la que se percibieron más de 118 millones de euros, nunca hubo problemas. Los casi seis mil accionistas que componen esta sociedad no se quejaban. A partir de ese momento y tras el despilfarro económico por
todos conocido en el que, supuestamente, han participado o aprobado desde Quintanar, pasando por Lillo y Santamaría, para terminar por el actual Ricardo Pradas.
Precisamente, éste último es el que mas se aferra al sillón presidencial. A pesar de las muchas criticas que recibe y las demandas que, en fecha breve, tendrá que afrontar. El Presidente envía una carta
a los socios desdiciéndose de lo que dijo al principio. Trata de justificar unos gastos que ni la empresa auditora, Ernest&Young, supo en su momento aclarar. En el último informe se alteran los presupuestos
con el fin de cuadrar las cuentas. Toda una autentica chapuza.
La preocupación por esta situación es general entre los accionistas. Los campos se están deteriorando, suben las cuotas, suben los servicios, baja el valor de las acciones y contrata la construcción del ruinoso
campo de Soto Mozanaque a una empresa con vinculaciones sospechosas. Priva a los socios de ser informados a través de nuestro medio de comunicación. "Lo tiene en la Web", dice Como si los socios,
cuya edad media esta en los sesenta años, supieran navegar por Internet.
Lleva la misma línea de Zapatero: llevarnos a la ruina. El grupo de socios que solicitaron elecciones y que han demandado al Consejo por ocultar facturas y cuentas, amén de las irregularidades en los nombramientos de consejeros, secretarios y demás, ya tienen su blog, además de estas páginas, donde los socios podrán ofrecer sus opiniones con toda libertad.



